Poco se habla del agotamiento emocional, el agotamiento moral, el desgaste psíquico y mental que implican ciertas situaciones.
Todxs lxs p/madres sentimos un desgaste mental, ya que tener hijxs conlleva tantas cosas que es normal que se sienta frustración y agotamiento en algún momento.
Pero cuando tu hijx es neurodiverso, esa sensación y sentimiento se multiplica ya que es continuo y diario.
Estás constantemente en alerta y pendiente de cualquier estímulo sensorial, cualquier ruido, luces, olores… un montón de pequeñas cosas que a ojos de neurotípicos son totalmente invisibles y pasan inadvertidos, y que nosotrxs, a base de esfuerzo y trabajo, agudizamos esos sentidos a medida que vamos conociendo a nuestrxs hijxs, porque a cada persona con autismo le incomodan cosas distintas y reaccionan de manera diferente.
Muchas veces, aún con anticipación, pictogramas y demás, no sabes cuando esa explosión o crisis pueda salir.
Por eso, al conocer un poco mejor a mi hijo, evito en lo posible, situaciones que sé que no va a estar bien, porque de qué vale llevarlo a ciertos lugares si al final no lo disfruta, y pasa todo lo contrario, que acabamos los dos sufriendo.
Con el tiempo, y poco a poco, estoy aprendiendo a decir no, sea lo que sea, aunque haya dicho que sí anteriormente, aunque haya personas que no entiendan, que piensen que eres exagerada y que lo sobreproteges demasiado.
Porque bastante complicado es este mundo lleno de sobreestimulos para personas autistas como para también cargarlo de compromisos sociales y/o familiares.
Pero he aprendido y seguiré aprendiendo a priorizar. Para eso y para más cosas (me)trabajo cada día.
Además, pienso que el que no entienda o comprenda, le presto mis zapatos, y cuando camine mis pasos podrá juzgarme. 💙💙💙