Hay días en los que se te hace cuesta arriba, hay días en los que te frustras por tener que repetir constantemente las mismas cosas, por no poder darte cuenta que algo acabaría en crisis, que te cabreas y sientes incomprensión porque en el parque te miren mal por algún comportamiento, porque a veces no sepas cómo hacer o como explicar algo que parece básico, hay días que se agota la paciencia…
Y eso también está bien, está bien enfadarse, está bien estar cansada, está bien necesitar tu propio tiempo, está bien y es humano y normal, no pasa nada. No hay que ser perfecta , y saberlo y dejarse caer un día está bien.
Porque cansa, y también cansa que incluso en tu propio entorno tengas que explicar una y otra vez, que te tomen por exagerada, que no entiendan que estés más ausente, que dejes de hacer cosas que hacías antes…
Pero eso también te hace ver a las personas que te quieren de verdad, porque te apoyarán incluso cuando no te entiendan, porque te ayudarán y respetarán tus tiempos, tus necesidades y prioridades.