Hay personas que cuando se enteran de que no trabajo, me critican o me dicen “qué suerte”…
Tengo claro que no necesito dar explicaciones a nadie, pero me apetece comentar un par de cosas;
Trabajo sí, trabajo las 24 horas del día y cada día de la semana, sin descanso ni días libres.
La carga mental y emocional que llevo encima sólo lo pueden saber las personas que viven algo similar.
Estoy pendiente de consultas, terapias, y de toda la burocracia infinita para poder tramitar todo lo que mi hijo necesita y lo que necesito yo misma.
Porque sí, mi hijo tiene una discapacidad, y necesita ciertos cuidados específicos.
Ha dolido mucho llegar donde estoy ahora, porque pasar por todo el proceso no es fácil ni agradable. Porque cuando ves el nombre de tu hijo acompañado de la palabra discapacidad, hay que tragar saliva, aunque se tenga asimilado y aceptado, duele, y duele mucho.
Duele llevar a tu hijo a terapias mientras que los demás niñxs deciden a qué actividad quieren ir.
Duele que tengas que buscar información o pedir ayuda de profesionales para poder entender mejor a tu hijo.
Duele cuando lo ves entrar en crisis y no puedes hacer nada, sólo acompañarlo.
Sumado a los malabares que hacer para poder pagar las terapias que necesita.
Así que si recibimos ayudas es porque tenemos todo el derecho a ellas.
No tenemos más de lo que nos corresponde, hasta diría que son escasas, pero agradecida por tenerlas.
Vuelvo a decir, el que me juzgue o critique le presto mis zapatos y camine con ellos.
#autismo
#empatia
#discapacidad
💙💙💙