Desde que mi hijo cumplió año y medio/dos, comencé a notar pequeñas cosas en su comportamiento.
En los cumpleaños y/o situaciones sociales, se ponía demasiado nervioso, se tapaba los oídos, se iba corriendo de un lado a otro, gritaba y se enfadaba…
El juego era prácticamente solo y mostraba muy poco interés por interactuar con los demás niñxs.
Tardó muchísimo en decir palabras sueltas y en elaborar frases mucho más.
Visto todo esto, y más, comenzamos proceso de médicos, psicólogos y psiquiatras..
Cuando hay poca gente, o se relaciona con sólo una persona en un lugar tranquilo, se puede llegar a camuflar estas cosas, pero cuando hay mucha gente, mucho ruido y un sitio que no conoce, la cosa cambia y se pone nervioso e inquieto.
Estuvimos varios años llevándolo a atención temprana y con una terapeuta ocupacional privada, y jamás nos hablaron de autismo, de trastorno o de cualquier otra carencia en su desarrollo.
Como madre, he experimentado varias fases; de negación, de culpabilidad… hasta que a los 7 años comenzamos el camino correcto.
En todo este tiempo, antes de tener un diagnóstico, yo era incapaz de verbalizar lo que estábamos viviendo y no se lo conté a nadie.
Pero no era por vergüenza, sino por miedo a que lo tratasen de manera distinta, que fuera examinado constantemente por cada cosa que hacía.
Creía que era una manera de protegerlo, y que ahora con los años y desde otra perspectiva, con formación e información adecuada, me doy cuenta que fue un gran error, pero era lo que sentía que debía de hacer en ese momento.
Cuando por fin llegó el diagnóstico (con casi 8 años), fue un alivio enorme, por fin podía entender tantas cosas que fueron sucediendo y al fin podía ayudarle de la manera que necesitaba.
Pero para llegar ahí, hace falta pasar por un duelo, porque tienes que dejar atrás la persona que creías o querías ver que era, y pasar por un proceso de aceptación y comprensión.
Siempre digo que mi vida, nuestra vida, cambió a mejor, ponerle nombre y comenzar con terapias ha sido un cambio radical.
Poder hablarlo y contarlo, de hecho aquí estoy, con mi blog para poder soltar todo lo que llevo dentro como terapia para mi, y para poder ayudar a otras mamás, y decirles que es normal y respetable todo lo que podamos llegar a sentir; negar, llorar y enfadarse.. pero cuando cruzas esa línea y lo asumes, normalizas y visibilizas, te sientes liberada y además, creo firmemente que esconderlo y no hablarlo lo único que hace es daño, y a él el primero.
Así que animo a lxs que están empezando el proceso que se den tiempo, pero que al final “esa etiqueta” que tanto duele al principio, es sanadora y necesaria para comenzar de verdad una nueva vida.
#aceptacion
#procesos
#autismo
#asperger
💙💙💙