Hace tiempo que no me paso tanto por aquí, y la verdad que creo que es bueno.
Es bueno porque quiere decir que ya no siento la necesidad de utilizar el blog como vía de desahogo, y no me hace tanta falta porque ya duele todo mucho menos.
De hecho me dí cuenta de esto hace poco cuando vi unas fotos de mi hijo en el cole con sus compañerxs. Estaban todxs en fila esperando para hacer una actividad y mi hijo estaba al otro lado sentado en el suelo.
Hace unos meses lo que hubiera sentido al ver esas imágenes, sería un nudo en el estómago y pensaría por qué él no puede estar en esa fila como los demás…
Pues lejos de eso, al ver esas fotos me salió una sonrisa y lo único que vi fue a un niño feliz. Y en ese momento supe que la “herida” está curada.
A veces exigimos a otrxs la flexibilidad que nosotrxs no tenemos, y lo primero que debemos trabajar es justo eso, en unx mismx para poder entender y comprender al prójimx, y una vez que lo entiendes, es todo más fácil.
Evidentemente seguiré hablando de autismo, porque mi lucha por la visibilidad y por una inclusión real estará siempre.