El interés principal de mi hijo es el cine, el cine y las series.
Se sabe el año e incluso el día de estreno de decenas de películas, nombres de personajes, de actores, directores…
Pero también le gusta la otra parte, todo lo que hay detrás, la programación en los cines, lo que dura cada peli…
Gracias a todo esto él ha aprendido las horas, cuantos minutos son “x” horas, ha aprendido matemáticas, inglés…
Con esto quiero decir que no debemos cortar sus intereses, siempre y cuando sean sanos, y también de vez en cuando sacarlos de ahí si llega a afectar a la vida cotidiana.
Pero mi opinión es que muchas veces, esos llamados “intereses restringidos” les ayudan mucho más de lo que nos pueda parecer. Creo que debemos profundizar un poco más en su terreno y así nos daremos cuenta que ciertas cosas pueden llegar a ser más beneficiosas que perjudiciales.
Intentar enseñarle otro tipo de entretenimiento está bien y es necesario, pero también debemos respetar sus gustos y apoyarles.