Cuando empezamos el proceso definitivo en busca del diagnóstico, comenzamos por la seguridad social.
Digo “definitivo” porque como ya he contado, desde los 2 años hasta casi los 8 anduvimos dando tumbos sin sacar nada en claro.
Comenzamos proceso en psiquiatría infantojuvenil en diciembre, y en marzo nos derivaron a un centro concertado con el sergas.
En esos cuatro meses sólo tuvimos la primera consulta telefónica y otra presencial, dos en cuatro meses, sí.
Cuando llegamos a este centro con consulta con una psicóloga, pensamos que ya por fin estábamos en el camino correcto… pero no fue así, ya que la persona que trataba a mi hijo, después de ver todos los informes y entrevista previa, sus consultas eran de 20 minutos cada 15/20 días, no nos contaba nada, hasta que pedimos que nos explicara en qué momento se encontraba el proceso, y resulta que nos comenta esta “profesional”, que el niño es muy inteligente y que le hace caso y que ella duda bastante que sea TEA.
La indignación fue tremenda y evidentemente le dijimos que qué había estado haciendo, y otra sorpresa, resulta que no empezara a hacer ninguna prueba específica de autismo.
Después de una conversación tensa, conseguimos que la siguiente consulta fuera de una hora (no 20’) y con las pruebas específicas TEA y anda!, nos comenta al final que sí, que en las pruebas había bastante evidencia de autismo.
Aún así, llegamos al mes de julio, es decir siete meses después, sin tener un diagnóstico, con consultas en psiquiatría cada 3/4 meses y sintiendo que no avanzábamos nada, que empezabas de nuevo en cada consulta y que siendo todo tan evidente sientes que te vacilan, que eres un número y que estamos mareando a nuestro hijo sin resultados ninguno, ya que sin diagnóstico no se puede dar el siguiente paso. Así que decidimos ir por privado, y en un mes, con evaluación súper completa y con profesionales de verdad, obtenemos diagnóstico.
Todo un curso escolar de un lado a otro, pero por fin podíamos empezar a ayudar a mi hijo de la manera adecuada.
Es indignante que se tenga que ir por privado y tener que pagar.
Y nosotros porque pudimos afrontarlo, pero cuántas personas se tienen que conformar con la seguridad social por no poder costearlo?
Hay muchas cosas que cambiar, porque parece que la salud mental sigue siendo de segunda o de tercera, cuando es igual de importante o más, que otros servicios.
Además, nos merecemos ser atendidos por profesionales de verdad cualificados y especializados.
autismo
asperger
diagnóstico
💙💙💙